La Guaira revive la tragedia: el estado más golpeado por los sismos vuelve a enfrentar un desastre de gran magnitud

El estado venezolano de La Guaira, principal puerta de entrada al país y uno de los destinos turísticos más importantes del litoral central, enfrenta una nueva emergencia tras los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 registrados el miércoles, que lo convirtieron en la zona más afectada del desastre.
El Gobierno declaró a La Guaira zona de desastre, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate entre edificios colapsados. De acuerdo con el balance oficial, la tragedia deja al menos 164 fallecidos y más de 970 heridos en esa región, aunque las autoridades advierten que la cifra podría aumentar conforme avanzan las operaciones de rescate.
La magnitud de los daños ha reavivado el recuerdo de la denominada «Tragedia de Vargas» de 1999, considerada el peor desastre natural en la historia reciente de Venezuela. En aquella ocasión, intensas lluvias provocaron inundaciones y deslizamientos de tierra que dejaron miles de víctimas, destruyeron comunidades enteras y ocasionaron pérdidas materiales de gran escala.
En esta oportunidad, los sismos provocaron el colapso de viviendas, edificios e infraestructura pública, además de severos daños en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, cuya operación fue suspendida temporalmente por razones de seguridad.
Las zonas más afectadas, entre ellas Catia La Mar, registran extensos daños estructurales y cortes del servicio eléctrico. Decenas de familias permanecen en las calles ante el riesgo de nuevas réplicas, mientras los equipos de rescate trabajan para localizar sobrevivientes entre los escombros.
Especialistas y organismos de emergencia coinciden en que la prioridad es fortalecer las capacidades de búsqueda y rescate, además de acelerar la asistencia humanitaria para atender a miles de damnificados. La Guaira vuelve así a enfrentar uno de los episodios más críticos de su historia, consolidándose, por segunda vez en menos de tres décadas, como el epicentro de una de las mayores tragedias naturales del país.

