Más de 1.300 camiones atrapados piden una pausa humanitaria

La crisis provocada por los bloqueos que afectan las principales carreteras del país desde hace más de 37 días mantiene a por lo menos 1.300 camiones varados en la frontera entre Bolivia y Perú, en la localidad de Desaguadero. Ante el prolongado conflicto, los transportistas solicitaron al Gobierno la implementación de una pausa humanitaria que les permita continuar su recorrido y llegar a sus destinos.
El dirigente del sector, Freddy Uchani, advirtió que la situación se ha vuelto insostenible para cientos de conductores que permanecen atrapados en la zona sin posibilidades de avanzar hacia distintos departamentos del país.
“Pensé que iba a durar una o dos semanas, pero el tiempo ha pasado y ya no podemos aguantar más. Lo único que queremos es llegar a destino”, expresó el representante en declaraciones a radio Fides.
Según explicó, la mayoría de los transportistas afectados no pertenece a Desaguadero ni al departamento de La Paz, sino que proviene principalmente de regiones del oriente boliviano y tiene como destino ciudades como Cochabamba, Santa Cruz, Sucre, Potosí y Trinidad.
Ante este panorama, el sector demandó a las autoridades y a los grupos movilizados encontrar una solución inmediata al conflicto y habilitar un cuarto intermedio que permita el paso de los vehículos de carga.
“Queremos llegar a destino, ese es nuestro principal objetivo. Pedimos una pausa humanitaria para poder continuar nuestro viaje”, insistió Uchani.
Los conductores señalaron que durante las semanas de bloqueo han debido organizarse para subsistir mediante ollas comunes y la distribución solidaria de alimentos. Sin embargo, alertaron que las provisiones comienzan a escasear debido a la reducción de la actividad comercial en la zona fronteriza.
“Ya no hay víveres como al principio. Muchas tiendas no abren todos los días y conseguir alimentos es cada vez más complicado”, relató el dirigente.
La situación también genera preocupación en el ámbito de la salud. Aunque existen algunos servicios médicos en el sector, los transportistas denunciaron la falta de medicamentos e insumos para atender emergencias o enfermedades derivadas de la prolongada permanencia en carretera.
A ello se suma la incertidumbre que viven sus familias, que mantienen contacto permanente para conocer su estado y seguir de cerca la evolución del conflicto.
Por esta razón, el sector pidió a las autoridades nacionales gestionar ayuda humanitaria y garantizar el abastecimiento de alimentos, agua y atención médica mientras se encuentra una solución definitiva a los bloqueos.
En contraste, el pasado viernes transportistas de Oruro informaron sobre la liberación de más de 300 camiones en la ruta que conecta con Tambo Quemado y el puerto chileno de Arica. Según indicaron, el avance fue posible gracias a acuerdos alcanzados con los sectores movilizados y la habilitación de rutas alternas.
Mientras tanto, en Desaguadero, miles de toneladas de mercancías permanecen inmovilizadas y la incertidumbre continúa creciendo entre los transportistas que esperan una pronta salida a la crisis.

