Bolivia cierra mayo con 89 bloqueos y una creciente crisis de abastecimiento

Bolivia concluye el mes de mayo inmersa en una de las mayores crisis de transitabilidad de los últimos años. De acuerdo con el último reporte de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), el país registra 89 puntos de bloqueo distribuidos en al menos seis departamentos, una situación que comienza a generar severos problemas de abastecimiento y un creciente impacto en la economía y la vida cotidiana de la población.

La Paz continúa siendo el departamento más afectado, con más de una veintena de cortes de ruta que mantienen interrumpidas las principales vías de conexión con el resto del país. Cochabamba ocupa el segundo lugar en cantidad de bloqueos, seguida por Chuquisaca, Oruro y Potosí. En Santa Cruz también persisten varios puntos de conflicto que dificultan el tránsito vehicular.

Las carreteras del occidente, los valles y parte del oriente boliviano permanecen parcialmente paralizadas, afectando el transporte de pasajeros, alimentos, combustibles y mercancías.

En La Paz, los bloqueos se concentran en rutas estratégicas que conectan la sede de gobierno con Oruro, Desaguadero, Viacha, Laja, Patacamaya y otras regiones del altiplano, limitando seriamente el ingreso de productos de primera necesidad.

Por su parte, Cochabamba registra interrupciones en el eje metropolitano y en el Trópico, afectando importantes corredores de integración nacional. Las restricciones también alcanzan caminos que conectan Sacaba, Colomi, Tiraque, Chimoré, Villa Tunari e Independencia.

La situación se replica en Chuquisaca, donde varias carreteras que unen municipios y comunidades rurales permanecen bloqueadas. Un escenario similar se presenta en Oruro y Potosí, departamentos donde las movilizaciones han provocado el cierre de múltiples tramos de la Red Vial Fundamental.

En Santa Cruz, aunque el número de bloqueos es menor, persisten restricciones en rutas que conectan con Cochabamba y zonas productivas del departamento, afectando el transporte de bienes y servicios.

La prolongación de las medidas de presión durante más de un mes comienza a mostrar sus efectos más severos. En ciudades como La Paz y El Alto, comerciantes y consumidores reportan una notable escasez de alimentos básicos, mientras que los precios de varios productos se han duplicado e incluso triplicado debido a las dificultades para su transporte y distribución.

A esta situación se suman problemas en el abastecimiento de combustibles y el incremento de los costos logísticos para distintos sectores económicos, generando preocupación entre productores, transportistas y empresarios.

Según datos difundidos previamente, los bloqueos registrados en el país entre 2022 y 2026 ocasionaron pérdidas superiores a los 6.000 millones de dólares, una cifra que refleja el elevado costo económico de este tipo de conflictos.

Mientras tanto, la población continúa a la espera de acuerdos que permitan restablecer la circulación en las carreteras y garantizar el suministro de alimentos, combustibles y medicamentos, en un contexto donde la crisis social y política mantiene al país en un escenario de creciente incertidumbre.

Tarija Informa