Órgano Judicial de Bolivia destaca 2025 como un año de independencia, digitalización y fortalecimiento de la credibilidad.


El presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo, calificó al año 2025 como un punto de inflexión para el sistema judicial boliviano, marcado por la recuperación de la independencia del Órgano Judicial, la aplicación de medidas contra la corrupción y la digitalización de procesos penales.
Entre los hitos más relevantes, Saucedo destacó el cierre de la Comisión 898, creada tras la Cumbre de Justicia de 2017, y la eliminación del Ministerio de Justicia, lo que permitió que el Órgano Judicial funcione sin la intervención directa del Ejecutivo. “Este año hemos dado señales de que tenemos una justicia que ya no se doblega al poder político, una justicia que se ha recuperado para el servicio del pueblo boliviano”, afirmó.
Digitalización y tecnología
En 2025 se avanzó en la implementación del Sistema Único de Gestión de Causas en materia penal, que permitirá interoperar con la Fiscalía, el Segip y Rejap, ofreciendo a los litigantes acceso a expedientes digitales desde cualquier lugar. Además, se realizó una fase piloto en Chuquisaca para transmitir audiencias a través de un canal oficial de YouTube, buscando eliminar el uso de papel en procesos penales. La implementación nacional se prevé para los primeros meses de 2026.
Reforma judicial y presupuesto
Saucedo enfatizó que la modernización del sistema judicial requiere recursos suficientes, pues el Órgano Judicial actualmente recibe apenas 0,05% del Presupuesto General del Estado, cuando debería contar con al menos un 5%. Además, indicó que es urgente incrementar el número de jueces, ya que actualmente un magistrado provincial cubre hasta cinco materias diferentes.
Lucha contra la corrupción y garantía de procesos democráticos
Durante 2025, se actuó contra jueces que intentaron afectar el calendario electoral y se supervisó la actuación de exmagistrados prorrogados que habían violado la Constitución. También se aseguraron procesos judiciales imparciales en casos de detenidos políticos y se garantizó que expresidentes, como Luis Arce en su rol de exministro de Economía, rindieran cuentas ante la justicia.
Saucedo resaltó que el Órgano Judicial mantiene una posición firme frente a la corrupción y que ya no existen fueros ni privilegios: “La justicia se aplicará a todos por igual”. Asimismo, aseguró que la relación con el Ejecutivo y otros órganos del Estado se basa en respeto mutuo y equidad.
Elección de magistrados y debate institucional
Sobre la elección de magistrados por voto popular, el presidente del TSJ afirmó que el país debe estar abierto al debate sobre reformas, pues toda norma es perfectible y la evolución de la sociedad puede requerir nuevos mecanismos de designación que fortalezcan la justicia.
En resumen, 2025 se proyecta como un año clave para la independencia judicial, el fortalecimiento de la credibilidad de la justicia y la modernización tecnológica en Bolivia, sentando las bases para un sistema más transparente y eficiente.

