Más de $2.000 millones en créditos quedaron paralizados en la Asamblea y generaron un “estrangulamiento financiero”, según el Gobierno


Durante la administración de Luis Arce, el Estado gestionó diversos créditos externos destinados a financiar obras públicas e inversiones productivas. Sin embargo, más de 2.000 millones de dólares quedaron paralizados en la Asamblea Legislativa entre 2023 y 2025, impidiendo su aprobación y ejecución.
El propio mandatario denunció que este bloqueo legislativo provocó un “estrangulamiento financiero”, ya que la falta de acceso a esos recursos dificultó la importación de combustibles, redujo la disponibilidad de dólares y frenó la ejecución de proyectos de inversión pública. A inicios de 2025, el Gobierno advirtió que la falta de aprobación no solo comprometía futuras obras, sino que también comenzaba a afectar el funcionamiento cotidiano de la economía: desde la provisión de carburantes hasta el abastecimiento de divisas para importaciones esenciales.
Tras las elecciones nacionales y la confirmación de un nuevo gobierno, se desbloquearon finalmente 10 de esos créditos, equivalentes a unos 861 millones de dólares. No obstante, según el Ejecutivo, el daño ya estaba hecho: caída en la inversión pública, escasez de divisas y dificultades en el suministro de combustibles.
El episodio revela los riesgos de que la deuda externa quede atrapada en disputas políticas, convirtiéndose en un obstáculo en lugar de un motor de crecimiento. Según datos del Ministerio de Economía, entre los 20 años de gestión del MAS —bajo Evo Morales y luego Luis Arce— se aprobaron alrededor de 270 créditos por 19.700 millones de dólares. En cambio, durante el gobierno transitorio de Jeanine Añez (2019-2020) se gestionaron 12 créditos por 497 millones.

