León XIV preside su primera misa de Navidad en el Vaticano y llama a la fe, la esperanza y la dignidad humana.

Desde la basílica de San Pedro, el papa León XIV, de nacionalidad estadounidense, presidió la celebración eucarística de Navidad, en una fecha que conmemora el nacimiento de Jesucristo y que, este año, coincidió con el cierre del Año Jubilar, inaugurado doce meses atrás por su predecesor, el papa Francisco.

En esta primera misa de Navidad del pontificado de León XIV, cerca de 6.000 fieles participaron al interior del templo vaticano, mientras que otros 5.000 se congregaron en la plaza de San Pedro, desafiando la lluvia. Antes del inicio de la ceremonia, el pontífice salió a saludar a los asistentes reunidos en el exterior.

Durante su homilía, el Papa subrayó que el mensaje navideño “no es una solución a todos los problemas”, sino una historia de amor que interpela a toda la humanidad frente a la violencia y la opresión. “Dios enciende una luz suave que ilumina con salvación a todos los niños de este mundo”, afirmó.

El discurso tuvo un marcado contenido espiritual, aunque también incluyó referencias de carácter social y político. “Cuando una economía distorsionada llega a tratar a los seres humanos como mercancías, Dios se hace semejante a nosotros, revelando la dignidad infinita de cada persona”, expresó el pontífice.

León XIV reiteró que la Navidad representa la fiesta de la fe, la caridad y la esperanza, e hizo memoria del Jubileo de la Esperanza, inaugurado un año antes por el papa Francisco en la misma basílica. Este Año Santo congregó en Roma a cerca de 30 millones de peregrinos, antes de su clausura.

La ceremonia, una de las más solemnes del calendario litúrgico, combinó cantos tradicionales y gestos simbólicos. En una decisión distinta a la de su antecesor, León XIV, de 70 años, optó por celebrar la misa en un horario más tardío, fijado a las 19:30.

Asimismo, el pontífice anunció que presidirá la misa del día de Navidad este jueves por la mañana, retomando una tradición vigente durante el pontificado de Juan Pablo II (1978–2005).

Finalmente, este 25 de diciembre al mediodía, el Papa pronunciará la tradicional bendición “Urbi et Orbi”, dirigida a la ciudad de Roma y al mundo, ocasión en la que se espera que haga referencia a los principales conflictos internacionales, con un mensaje centrado en la paz y la reconciliación.

Tarija Informa