Suecia cerrará su cooperación bilateral en Bolivia, pero mantendrá una relación activa y cercana, afirma su embajadora


En un contexto global marcado por tensiones geopolíticas y nuevas prioridades de seguridad, Suecia redefine su política de cooperación internacional. La embajadora Johanna Teague explica las razones del cierre de los programas bilaterales en Bolivia, cómo continuará la relación desde otros espacios y qué áreas seguirán siendo clave en el vínculo entre ambos países.
En un escenario internacional atravesado por conflictos, reacomodos geopolíticos y crecientes demandas de seguridad, Suecia ha optado por redefinir el destino de sus recursos y su presencia en distintos países. En esta entrevista con EL DEBER, la embajadora Johanna Teague detalla el balance de décadas de cooperación en Bolivia, las razones del cierre de los programas bilaterales y las vías mediante las cuales Estocolmo seguirá siendo un socio cercano, aun sin una embajada residente.
Un legado de más de dos décadas
— ¿Cuál es el balance de la presencia de Suecia en Bolivia tras décadas de cooperación?
Suecia ha construido en Bolivia una relación sólida y de largo plazo, basada en la confianza, el respeto mutuo y el trabajo conjunto con la sociedad civil, el Estado y, sobre todo, con la gente. Desde 1998, el aporte global de la cooperación sueca supera los 600 millones de dólares.
El legado es tangible: instituciones fortalecidas, capacidades desarrolladas y resultados concretos en áreas clave como derechos humanos, derechos sexuales y reproductivos, medio ambiente y desarrollo económico inclusivo. Un ejemplo es el apoyo al fortalecimiento de las instituciones de derechos humanos y la creación de la Defensoría del Pueblo. También impulsamos la formación de bomberos comunitarios, dotándolos de equipamiento y conocimientos para enfrentar incendios forestales.
Más allá de los proyectos, lo más valioso es la huella de solidaridad y amistad que permanece en el tiempo.
Un giro global y geopolítico
— ¿Qué factores influyeron para que Suecia priorice el apoyo a otros países y cierre programas bilaterales en Bolivia?
La decisión responde a prioridades globales de la política exterior sueca y a la necesidad de atender desafíos de seguridad en nuestra región inmediata. Forma parte de un paquete que afecta a cinco países en el mundo.
En paralelo, Suecia está incrementando de manera significativa su apoyo a Ucrania, con una inversión cercana a 1 billón de dólares, equivalente al 20% de nuestro portafolio de cooperación para 2026. Estos recursos se destinan a servicios básicos y de supervivencia, con la convicción de que hoy la solidaridad es esencial para la reconstrucción de ese país.
— ¿Influyó la situación interna de Bolivia en esta decisión?
Suecia saluda la apertura del nuevo gobierno boliviano hacia el mundo, su lucha contra la corrupción y su compromiso con el fortalecimiento del Estado de derecho y los valores democráticos. Vemos intereses y valores compartidos, y nos consideramos socios con mucho interés en seguir trabajando juntos.
Es importante subrayar que la decisión de cerrar la cooperación bilateral no responde a la situación interna de Bolivia, sino a un giro global y geopolítico de nuestra política de desarrollo.
Embajada concurrente y cooperación futura
— Con el cierre de la embajada previsto para finales de 2026, ¿cómo funcionará la embajada concurrente?
La figura de la embajada concurrente es una práctica común en la diplomacia sueca y en muchos otros países. Actualmente estamos evaluando desde qué país se cubrirá Bolivia para garantizar la mejor presencia posible.
Aunque la decisión es reciente y aún quedan detalles por definir, puedo asegurar que Suecia mantendrá su compromiso de estar cerca de Bolivia, con una representación diplomática activa y con la experiencia acumulada en este tipo de modelos.
— ¿Qué formas de cooperación continuarán vigentes?
Suecia seguirá presente a través de agencias multilaterales, la Unión Europea y programas temáticos globales. Un área prioritaria será la educación superior: los convenios con la UMSA y la UMSS para maestrías y doctorados continuarán vigentes.
Además, mantenemos un fuerte interés en la cooperación ambiental y la lucha contra el cambio climático, así como en el fortalecimiento de los vínculos comerciales y de inversión. Sectores como minería sostenible, transición energética y energías renovables son de especial interés. Hoy, más de 30 empresas suecas ya están presentes en Bolivia y confiamos en que el comercio bilateral seguirá creciendo.
Cierre ordenado y relación a largo plazo
— Bolivia recibió cerca de 80 millones de coronas suecas el último año. ¿Cómo será la transición de los proyectos en curso?
Estamos cerrando un ciclo de cooperación que se extendía hasta 2025, por lo que la mayoría de los programas ya se encuentran en proceso de finalización. Los fondos comprometidos para el próximo año serán menores y estarán destinados a una transición responsable.
Todos los convenios bilaterales concluirán en agosto de 2026. Nuestro compromiso es acompañar a las instituciones y organizaciones beneficiarias para que los proyectos se cierren de manera ordenada y transparente, garantizando continuidad en lo posible a través de otros mecanismos.
— ¿Qué será clave para preservar la relación bilateral tras 2026?
Aunque la presencia física de la embajada concluirá, la relación bilateral seguirá siendo importante. Bolivia contará con un embajador concurrente y Suecia seguirá presente como parte de la Unión Europea, en coordinación con los Estados miembros.
Vemos grandes oportunidades en el ámbito empresarial y en los espacios multilaterales, como las Naciones Unidas, donde Bolivia y Suecia seguirán encontrándose como aliados en la defensa de valores comunes.

