María Nela Prada revela que Luis Arce enfrenta un cáncer con metástasis mientras la Justicia ordena su detención preventiva.


La exministra de la Presidencia María Nela Prada afirmó que el expresidente Luis Arce Catacora enfrenta un cáncer agresivo que llegó a un estado de metástasis, una condición que —según señaló— puso seriamente en riesgo su vida.
“Él tiene una enfermedad de base que es cáncer. Este fue bastante agresivo y ya había hecho metástasis en su cuerpo. Es más, fue un milagro que él sobreviva”, declaró Prada en contacto con Grupo EL DEBER, horas después de que la Justicia dispusiera la detención preventiva por cinco meses del exmandatario en el penal de San Pedro, en la ciudad de La Paz.
La exautoridad explicó que, aunque Arce logró superar la etapa más crítica de la enfermedad, continúa bajo controles médicos periódicos, debido a que el cáncer puede reaparecer en cualquier momento. Añadió que mantiene un tratamiento permanente que incluye una alimentación específica y la ingesta diaria de una cantidad controlada de líquidos, como parte de su cuidado de salud.
La revelación se produjo tras la audiencia virtual dirigida por el juez 12º de Instrucción Penal Anticorrupción y Violencia hacia las Mujeres de La Paz, Elmer Laura, quien ordenó la detención preventiva del exmandatario al considerar que existen indicios suficientes de autoría y riesgo de obstaculización de la investigación en el caso Fondo Indígena.
Arce es investigado por los delitos de incumplimiento de deberes y conducta antieconómica, vinculados al presunto desvío irregular de recursos públicos cuando ejercía como ministro de Economía y formaba parte del directorio del Fondo de Desarrollo Indígena Originario Campesino y Agropecuario (Fondioc), uno de los mayores escándalos de corrupción del anterior gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS).
En su resolución, el juez Laura reconoció que el imputado acreditó arraigo familiar y laboral, al demostrar que es docente titular de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). Sin embargo, sostuvo que estos elementos no neutralizan los riesgos procesales, en especial el de obstaculización.
“El ahora imputado, por su condición de exministro y expresidente, mantiene una capacidad real de influencia sobre exfuncionarios, testigos y coimputados”, fundamentó la autoridad judicial, al señalar que muchos de ellos dependieron jerárquicamente de Arce o integraron instancias bajo su gestión.
El juez detalló además que el Ministerio Público identificó decenas de personas —entre exministros, exautoridades, dirigentes y funcionarios— que aún deben prestar declaración y sobre quienes el exmandatario podría ejercer presión directa o indirecta, afectando el curso de la investigación. También subrayó la alta complejidad del caso, debido a la pluralidad de imputados y la cantidad de diligencias pendientes.
Sobre el riesgo de fuga, Laura consideró que Arce tiene facilidades para salir del país, aunque precisó que su negativa a firmar el acta de aprehensión no constituye, por sí sola, un elemento determinante.
En relación con la salud del imputado, el juez señaló que la defensa no presentó certificados médicos actualizados que acrediten de manera fehaciente la enfermedad oncológica alegada, ya que los documentos presentados corresponden a estudios realizados en 2017. No obstante, aclaró que, de ser necesario, la atención médica especializada puede ser garantizada dentro del sistema penitenciario.
Finalmente, la autoridad judicial descartó la aplicación de medidas menos gravosas por edad —al precisar que Arce tiene 63 años y no 65— y remarcó la gravedad del daño económico, estimado de forma preliminar en miles de millones de bolivianos, argumento que, a su criterio, justifica la detención preventiva.

