Áñez rompe el silencio: “No había ninguna posibilidad de justicia”

A un mes de recuperar su libertad tras permanecer 1.701 días detenida en la cárcel de Miraflores, en La Paz, la expresidenta Jeanine Áñez volvió a hablar públicamente y reflexionó sobre la situación de la justicia boliviana, así como sobre los casi cinco años que pasó en prisión.

En una entrevista con El Deber, la exmandataria sostuvo que durante todo ese tiempo se vio sometida a un proceso en el que “no había ninguna posibilidad de justicia” y en el cual —según afirmó— le fueron vulneradas todas las condiciones necesarias para ejercer su defensa.

Áñez explicó que decidió guardar silencio durante las primeras semanas después de salir de prisión para reencontrarse con su familia y recuperar equilibrio emocional. “Pensé darme un espacio para reflexionar, para volver a respirar en libertad”, comentó. Relató que ese periodo estuvo marcado por la cercanía de sus hijos, amigos y allegados en Trinidad, donde intenta reconstruir su vida tras un encierro que calificó como devastador.

La exjefa de Estado aseguró que su detención respondió a la convulsión política de 2019 y afirmó haber sido convertida en “la principal protagonista” de un escenario que derivó en una persecución “con saña y sin misericordia”. No obstante, señaló que lo más grave fue la imposibilidad de ejercer una defensa efectiva. “No había condiciones, no había ninguna posibilidad”, enfatizó al recordar por qué decidió prescindir de abogados en los nueve procesos abiertos en su contra.

Según su relato, llegó a enfrentar hasta tres o cuatro audiencias por semana, una dinámica que describió como “tremendamente inhumana” y emocionalmente desgastante. Aseguró que cualquier intento de defensa resultaba inútil “ante un tribunal, ante fiscales, ante el poder político que tenía enfrente”. “Era pelear contra el poder”, resumió.

Áñez también manifestó que evaluó solicitar un juicio de responsabilidades, pero desistió ante las circunstancias. “Decidí que no era justo para mí ese desgaste”, explicó. Añadió que optó por dejar que el sistema avanzara por sí mismo, confiando en que, en algún momento, el país recuperará plenamente el Estado de derecho.

Desde su vivienda en Trinidad, donde ahora cumple su reclusión domiciliaria, la exmandataria aseguró que hoy respira “libertad y esperanza”. Considera que comienzan a emerger señales de cambio dentro del sistema judicial, al que aún critica, pero del que observa indicios de mayor independencia. “En algún momento vamos a volver los presos políticos a confiar en la justicia”, afirmó.

Finalmente, reiteró su intención de buscar justicia por su caso, pero no desde el rencor, sino desde la convicción de que Bolivia necesita un sistema judicial imparcial y respetuoso de las garantías constitucionales. “Aquí estoy nuevamente en mi tierra, respirando libertad”, expresó.

Áñez estuvo privada de libertad desde marzo de 2021 en el marco del extinto caso “Golpe de Estado I”. Obtuvo su libertad el 6 de noviembre de este año.

Tarija Informa